Descubre cómo el cambio de estación puede afectar al rendimiento de tu coche.

Conoce como el cambio de estación afecta al rendimiento de tu vehículo

Aunque a menudo lo pasamos por alto, lo cierto es que el cambio de estación es uno de los aspectos que más impactan en nuestros vehículos. Desde el frío del invierno hasta el calor del verano, cada época trae consigo ciertas peculiaridades que debemos tener en cuenta, especialmente para el cuidado y mantenimiento de nuestros coches. 

    La temperatura, la humedad, la lluvia, la nieve o el sol intenso pueden influir a diferentes componentes y sistemas de nuestro vehículo. Por eso, es esencial entender cómo le afectan para tomar las medidas adecuadas, y además, garantizar un funcionamiento óptimo y seguro de nuestro coche en cualquier época del año.

    ¿Cómo influye el cambio de estación en tu coche?

    El cambio de estación conlleva variaciones tanto en el clima como en las condiciones de la carretera, pudiendo afectar a diversos componentes del vehículo, desde la batería hasta los neumáticos. 

    Pero además, cada parte de tu coche puede experimentar un desgaste diferente según la época del año. Por ejemplo, durante el invierno, las bajas temperaturas pueden afectar la viscosidad del aceite del motor, dificultando su fluidez, provocando un mayor desgaste en los componentes internos. Además, las precipitaciones y la humedad pueden aumentar el riesgo de corrosión en la carrocería y otros elementos metálicos.

    Por su parte, durante el verano, las altas temperaturas pueden hacer que la presión de los neumáticos aumente, afectando a la tracción y la estabilidad del vehículo. Pero también, puede provocar la evaporación del líquido refrigerante, llegando a generar problemas de sobrecalentamiento del motor.

    Cómo cuidar tu coche durante el cambio de estación

    Como acabamos de explicar, el cambio de estación puede afectar a diferentes partes del vehículo de manera distinta. Por eso, para garantizar un rendimiento adecuado de tu coche en cualquier época del año, es fundamental realizar un mantenimiento periódico y prestar atención a las necesidades específicas de cada estación.

    Mantenimiento preventivo

    Durante estas revisiones, es importante comprobar los siguientes elementos:

    • Nivel de líquidos:  es imprescindible que los niveles de líquido refrigerante, líquido de frenos, líquido de dirección asistida y líquido de la transmisión se encuentren en el nivel adecuado para prevenir problemas mecánicos. Pero es aún más importante durante el cambio de estación, ya que las temperaturas extremas pueden afectar la viscosidad de los líquidos y su rendimiento. Por ejemplo, en invierno, es importante asegurarse de que el líquido refrigerante esté en buenas condiciones para evitar que el motor se congele, mientras que en verano, el líquido de frenos puede calentarse y perder eficacia. siempre 
    • Presión de los neumáticos: los cambios bruscos de temperatura pueden afectar la presión de los neumáticos, por lo que es importante verificarla con mayor frecuencia durante el cambio de estación. De esta forma, no solamente disfrutaremos de desplazamientos más seguros, sino que además, reduciremos el consumo de combustible, siendo recomendable hacerlo sobre todo antes de viajes largos. Además, no olvides revisar también la presión de la llanta de repuesto.
    • Estado de la batería: la batería es un componente básico del sistema eléctrico de tu coche. Las temperaturas extremas pueden afectar la batería, por lo que es importante revisar su estado con mayor frecuencia durante el cambio de estación para evitar problemas de arranque inesperados. Comprueba el estado de la misma cada cierto tiempo y asegúrate de que los terminales estén limpios y bien conectados. Además, si la batería tiene más de tres años, es recomendable reemplazarla.
    • Calidad del aceite: el aceite del motor es fundamental para lubricar y proteger los componentes internos del motor. Por eso, es importante asegurarse de que el aceite del motor sea adecuado para las condiciones climáticas de cada estación. Por ejemplo, en invierno, puede que necesites un aceite con una viscosidad más baja para garantizar un arranque suave.  En cambio, en verano, lo ideal es usar un aceite con una viscosidad más alta para evitar que se vuelva demasiado líquido. Controla regularmente el nivel y la calidad del aceite, y cambialo cuando sea necesario para garantizar un rendimiento óptimo del motor.
    • Sistema de frenos: la eficacia de los frenos puede variar según las condiciones climáticas. Con lo cual, habrá que comprobar su estado con mayor frecuencia durante el cambio de estación para garantizar una buena respuesta en cualquier circunstancia. Por ejemplo, en invierno, es importante revisar que los discos y las pastillas de freno estén en buenas condiciones para garantizar una buena tracción si llueve, nieva o hay hielo sobre la carretera. Pero además, hay que tener en cuenta que, en verano, las altas temperaturas pueden acelerar el desgaste de estos componentes. Por eso,  si notas algún problema, como chirridos o pérdida de eficacia en la frenada, lleva el coche al mecánico de inmediato.

    Cambio de neumáticos

    El estado de los neumáticos es fundamental para garantizar la seguridad y el rendimiento de tu coche, especialmente durante el cambio de estación. 

    Si vives en una zona donde las heladas y las nieves son frecuentes durante el invierno, es recomendable que equipes tu vehículo con neumáticos de invierno o que utilices cadenas. 

    En verano, asegúrate de que los neumáticos tengan la presión adecuada y que el dibujo de la banda de rodadura se encuentre en buenas condiciones para garantizar un agarre óptimo en carretera. Además, ve rotando los neumáticos periódicamente para que el desgaste sea uniforme y alargar su vida útil.

    Protección exterior e interior

    Para proteger tu coche de los efectos de cualquier cambio meteorológico, es aconsejable aplicar cera o selladores para la carrocería durante el invierno. De esta forma, ayudarás a prevenir la corrosión causada por la sal y la humedad. 

    Durante el verano, para evitar daños en los materiales y el desgaste prematuro, utiliza protectores solares para el interior del vehículo y aparca en lugares con sombra siempre que sea posible. 

    Además, limpia el interior y el exterior del coche con regularidad para eliminar la suciedad y los residuos que puedan dañar la pintura o los componentes internos.

    Revisión del sistema de climatización

    En el cambio de estación, es importante que te asegures de que el sistema de climatización de tu coche se encuentre en buen estado. Realiza una revisión de los filtros de aire y de la carga del refrigerante para garantizar un funcionamiento eficiente tanto en verano como en invierno. 

    Comprueba que no haya fugas en el sistema y que los conductos de ventilación estén limpios y libres de obstrucciones.

    Inspección de los sistemas de iluminación

    La visibilidad es fundamental para garantizar la seguridad en la carretera. En otoño y en invierno, los días se van haciendo más cortos y hay menos luz natural, por lo que los sistemas de iluminación cobran todavía más importancia para garantizar la visibilidad, especialmente cuando hace mal tiempo.

    En este sentido, es fundamental llevar a cabo una revisión de los faros, luces de freno, intermitentes y luces de marcha atrás. Además, deben cambiarse las bombillas fundidas y alinearse los focos adecuadamente. 

    Servicio de renting de ATHLON: cuidamos tu coche durante todo el año

    Aunque es cierto que el cambio de estación puede afectar significativamente el rendimiento y la seguridad de nuestro vehículo, con el mantenimiento adecuado y los cuidados necesarios, podemos tener la tranquilidad de que nuestro vehículo esté siempre listo para enfrentar las circunstancias propias de cada estación.. 

    En ATHLON somos conscientes de la importancia de mantener tu coche en óptimas condiciones durante todo el año, independientemente del cambio de estación. Por eso, para garantizar una conducción segura y eficiente en cualquier época del año, todos nuestros vehículos de  renting incluyen servicio de mantenimiento. 

    Nos ocupamos de que todos nuestros vehículos sean revisados periódicamente y de llevar a cabo cualquier reparación o ajuste que sea necesario, para que puedas tener la tranquilidad de que tu coche se mantendrá siempre en perfectas condiciones.