Principales diferencias entre leasing y renting de coches

Seguro que, en alguna ocasión, has escuchado hablar de términos como renting y leasing, pero ¿sabes en qué consisten cada uno de ellos? Ambos tienen que ver con la movilidad y son dos instrumentos que facilitan el trabajo de muchas personas. Aunque pueda parecer lo mismo, son dos conceptos muy distintos. Por tanto, con el objetivo de que puedas elegir la opción que más te interese, vamos a descubrir las diferencias entre leasing y renting.

Ambas modalidades hacen referencia a un tipo de alquiler de vehículo -ya sea motocicleta, furgoneta o turismo- pero cada una presenta unas particularidades diferentes. Por ello, desde Athlon queremos que descubras cada uno de los conceptos y todos sus beneficios.

diferencias entre leasing y renting

    5 diferencias entre leasing y renting

    Conociendo los términos: leasing y renting

    Antes de conocer cuáles son las diferencias entre leasing y renting, es importante que conozcas en qué consisten cada uno de estos términos por separado.

    Renting: Consiste en un servicio de alquiler de vehículos a largo plazo durante un plazo de tiempo y un kilometraje previamente acordado con la empresa de renting. A cambio de la cuota el cliente obtiene no solo las ventajas de tener un coche de empresa a tu disposición, sino olvidarse de las obligaciones que conlleva: mantenimiento, revisiones, seguro, impuestos, etcétera. El usuario tan solo debe preocuparse de llenar el depósito.

    Además, en el caso de los autónomos se trata de un gasto 100% deducible -si el uso está relacionado con la actividad profesional, si no es el caso, puede ser del 50%, por ejemplo-.

    Otros de sus enormes beneficios son la disponibilidad de una amplia flota de vehículos para que puedas escoger el que más te convenga en ese momento, volver a estrenar coche tras la finalización del contrato, etc. Además, en el caso de los autónomos se trata de un gasto 100% deducible -si el uso está relacionado con la actividad profesional, si no es el caso, puede ser del 50%, por ejemplo-.

    Leasing: Se trata de un tipo de contrato de alquiler de un vehículo a largo plazo con opción de compra tras finalizar el compromiso. En otras palabras, a través de un pago mensual, el arrendatario disfruta del vehículo nuevo durante el tiempo acordado.

    Esta modalidad brinda muchos beneficios, entre los cuales resultan especialmente atractivos los fiscales, ya que se puede deducir los pagos total o parcialmente. Tras finalizar dicho compromiso, existen tres opciones:

    • Comprar el vehículo con una última cuota (valor residual)
    • Cambiar el vehículo por otro.
    • Devolver el vehículo a la compañía arrendadora.

    Diferencias entre leasing y renting

    Ahora bien, conociendo estos dos conceptos, es más sencillo establecer las diferencias entre el leasing y el renting. En este artículo te contamos las cinco principales:

    1. Tipo de contrato. La diferencia entre leasing y renting de coches más importante tiene que ver con el tipo de contrato y el objeto del mismo. En el caso del renting, la empresa facilita un vehículo de su propiedad y, como tal, se hace cargo de todos los costes de gestión que implica, tales como: averías, mantenimiento, impuestos, tributos, asistencia en carretera, etcétera.

    Por otro lado, el leasing es un tipo de contrato financiero que supone no solo el alquiler del vehículo, sino que también la posibilidad de adquirirlo tras la finalización del contrato. Durante el tiempo que permanezca en vigor, es el usuario quien debe hacer frente a todos los derechos y obligaciones como el mantenimiento, impuestos etc.

    2. Duración del contrato. En el caso del renting, los periodos de duración suelen ser más cortos, desde 12 meses hasta 4 años. En Athlon, además, ofrecemos la posibilidad de contratar renting flexible en el que no existe compromiso de permanencia y, por tanto, el usuario podrá finalizar el contrato tras haber cumplido un periodo mínimo pactado. Tras la finalización del mismo, el cliente decide si desea renovar el contrato, ampliarlo, devolverlo u obtener otro diferente.

    Los contratos de leasing suelen ser de larga duración (de dos a seis años). Tras este periodo, el cliente puede decidir si adquiere el vehículo por el valor residual pactado en un primer momento, extender el periodo de alquiler o devolverlo.

    3. Servicios incluidos. Los servicios de renting y leasing también son diferentes. Por ejemplo, en el primero el pago de las cuotas mensuales incluyen el seguro, los impuestos, los mantenimientos, las averías… Mientras que en el segundo, el arrendatario debe hacerse cargo de todo ello, como si tuviera el vehículo en propiedad.

    4. Normas regulatorias. En el ámbito regulatorio, hay diferencias entre leasing y renting. En el caso del renting, el contrato no se regula por esta ley y puede firmarse con cualquier compañía privada. Se regirá por la modalidad de operación mercantil y no tendrá que ver con entidades financieras. El leasing se rige bajo la Ley 26/1998. Esta señala que esta modalidad solamente pueden ponerla en práctica entidades financieras. Deben estar acreditadas para ofrecer este servicio de financiación a autónomos y empresas.

    5. Diferencias fiscales: También hay una diferencia entre leasing y renting fiscalmente. Este último implica que las facturas puedan desgravarse cuando se realizan declaraciones trimestrales del IVA. Esto es así porque las facturas son de alquiler. En el caso del leasing, al ser un modelo de financiación, se considera un gasto de una empresa y, por lo tanto, hay deducciones fiscales.

    Leasing o Renting, ¿con cuál te quedas?

    Tras conocer las diferencias entre leasing y renting, te interesará conocer cuál es la opción más interesante para ti o tu negocio dependerá de tus necesidades en este momento. Por ejemplo, si tienes poco tiempo para realizar los trámites y las gestiones de tu vehículo, el renting es el servicio que más te conviene ya que la empresa se encarga de todo por ti.

    En cambio, si tu idea es tener un coche en propiedad, lo ideal es decantarse por el leasing. Por otra parte, y con los tiempos que corren, también hay que tener en cuenta los constantes cambios en las regulaciones medioambientales. Por ello, lo más aconsejable sería apostar por un contrato de renting que te permita cambiar de vehículo si así lo necesitas.

    En un mundo cada vez más cambiante, en el que el emprendimiento requiere de instrumentos eficaces y en el que las empresas buscan mejorar la rentabilidad sin ahogar al comprador, las diferencias entre leasing y renting son importantes. Ambas modalidades tienen beneficios que vale la pena analizar. En Athlon somos especialistas en servicios de renting y contamos con una cartera de coches muy flexible y amplia.