Diferencias clave entre vehículos eléctricos y de gasolina

Ventajas y diferencias entre el vehículo eléctrico y el de gasolina

A la hora de cambiar de vehículo, son muchas las personas las que dudan entre los coches eléctricos y los coches de combustible convencional. 

Una decisión en la que, más allá del tipo de combustible que utiliza cada motor, es necesario tener en cuenta diversos factores como la experiencia de conducción, la disponibilidad de infraestructuras de carga o de combustible, los componentes del vehículo y el propio presupuesto. Pero también la propia experiencia de conducción, lo que depende mucho de las preferencias del conductor.

    Por eso, si estás dudando sobre qué opción es mejor para ti, a continuación analizamos las diferencias que hay entre conducir un vehículo eléctrico y un vehículo de gasolina. H2: Aceleración y respuesta del motor

    Los coches eléctricos destacan por su respuesta inmediata y su rápida aceleración. A diferencia de los vehículos de combustión interna, este tipo de vehículos tienen la capacidad  de entregar el par motor (o torque) máximo desde el mismo instante en que se aplica energía. Sin necesidad de alcanzar ciertas revoluciones por minuto (rpm).

    Esto permite que pasen de una velocidad de reposo a su velocidad máxima rápidamente, lo que brinda una experiencia de aceleración más potente y fluida.

    Por ejemplo, el Mercedes EQE 350 puede pasar de 0 a 100 km/h en aproximadamente 6 segundos. En cambio, en los motores de combustión interna, salvo en el caso de los vehículos deportivos o de lujo, el tiempo de aceleración suele ser superior a los 8 segundos.

    Por su parte, los vehículos de gasolina necesitan revolucionar el motor para alcanzar el torque máximo. Aunque puede suponer un leve retraso entre el momento en que pisamos el acelerador y la respuesta del vehículo, lo cierto es que la sensación de aceleración resulta más emocionante que en el coche eléctrico.

    Experiencia de conducción y ruido

    Conducir un automóvil eléctrico supone una experiencia muyrelajada. La ausencia de ruido del motor y vibraciones ofrece un viaje suave y silencioso, lo que permite disfrutar del entorno y la música sin distracciones.

    Por otro lado, los vehículos de carburante ofrecen esa sensación de potencia bruta y ese sonido característico del motor que, para muchos, es parte integral del placer de conducir. De hecho, el rugido del motor, especialmente en vehículos deportivos.puede añadir un plus de emoción y adrenalina a la conducción. 

    Sin caja de cambios ni embrague

    El vehículo eléctrico no incorpora ni embrague ni caja de cambios, ya que su conducción es similar a la de un modelo automático. Para muchos conductores, esto puede resultar más cómodo, ya que elimina la necesidad de realizar cambios de marcha, haciendo que la conducción sea más sencilla y relajada. 

    Eso sí, el conductor debe realizar ciertos cambios en su forma de conducir, ya que, al ser la aceleración más rápida y directa, es necesario conducir con suavidad para garantizar una experiencia cómoda y segura.

    Además, hay conductores que prefieren los coches de carburante convencionales porque sienten una mayor sensación de control y disfrutan más de la experiencia que ofrece el manejo de la caja de cambios manual. 

    Eficiencia energética durante la conducción

    Ambos tipos de vehículos presentan ventajas y desventajas en términos de eficiencia energética, influenciadas por la tecnología, el diseño, y las preferencias y necesidades del usuario.

    Los coches eléctricos incluyen una característica adicional que los hace más eficientes desde el punto de vista energético: el freno regenerativo. Este componente aprovecha la desaceleración y la frenada para recuperar energía que, de otro modo, se perdería en forma de calor. El sistema regenerativo redirige la energía hacia la batería, mejorando la eficiencia general del vehículo y aumentando la autonomía por carga.

    Por su parte, el motor de combustión interna es más eficaz a la hora de transformar la energía química en mecánica, pero no puede aprovechar las fases de desaceleración para mejorar su eficiencia energética. Eso sí, hay que destacar que, en los últimos años, los avances tecnológicos en este campo han permitido que los motores de combustión interna ofrezcan un rendimiento energético más óptimo. 

    Autonomía

    La autonomía sigue siendo uno de los fuertes de los vehículos de combustible convencional. Los tiempos de recarga de los coches eléctricos se han ido reduciendo en los últimos años gracias a la tecnología de carga rápida. Sin embargo, llenar el depósito de un coche de gasolina o diésel sigue llevando mucho menos tiempo. Esto permite una mayor flexibilidad y la posibilidad de realizar viajes largos con menos planificación previa.

    Por ejemplo, en el caso de un Tesla Model 3, con un cargador rápido de alta potencia, es posible obtener unos 410 kilómetros de autonomía en aproximadamente 30 minutos. En cambio, con un coche diésel o gasolina, no tardaremos más de 5 o 10 minutos en repostar.

    Mantenimiento de la batería

    Las mejoras constantes en la tecnología de baterías de los coches eléctricos están haciendo que cada vez sean más eficientes. Además, muchos coches eléctricos cuentan con una garantía de batería de 8 años o 160.000 km, lo que brinda una gran sensación de tranquilidad a los propietarios. Es el caso, por ejemplo, de fabricantes como Tesla, Volkswagen y BMW.

    No obstante, hay que tener en cuenta que, en comparación con los motores de combustión interna, requieren de un mantenimiento adecuado para garantizar su vida útil y un rendimiento óptimo.

    Encuentra el vehículo que mejor se adapte a ti gracias al servicio de renting de Athlon

    Si sigues teniendo dudas, en ATHLON estamos a tu disposición. Nuestro equipo estará encantado de resolver todas tus dudas y de asesorarte sobre cuál es el tipo de vehículo que mejor se adapta a tus necesidades y estilo de conducción.

    El servicio de renting de ATHLON ofrece una amplia flota de  vehículos tanto eléctricos como de combustión interna que se encuentran equipados con la tecnología más avanzada, dotados de sistemas de asistencia al conductor y con conectividad mejorada. Garantizando así que nuestros clientes siempre tengan acceso a las mejores opciones de movilidad y que disfruten de desplazamientos cómodos y seguros independientemente del tipo de vehículo que elijan.